Sofocos nocturnos ¿cómo enfrentarlos?

Los sofocos son uno de los principales síntomas asociados a la menopausia, ese momento en la vida de la mujer en el que deja de tener definitivamente el período menstrual, es el cese permanente de las menstruaciones como consecuencia de la pérdida de la función ovárica, la última regla, y suele ser entre los 45 y los 55 años.

Algunas mujeres son afortunadas y pasan por el periodo de la menopausia sin notar o tener síntomas, sin embargo, otras muchas, la mayoría, sufren sofocos, insomnio, alteración del estado de ánimo, sequedad vaginal, dolores de cabeza o pérdidas de orina, que pueden resultar incómodos e interferir en la calidad de vida.

Entre estos síntomas destacan los sofocos, que a su vez pueden generar otros problemas y suelen ser uno de los más molestos. Son oleadas de calor ascendente o descendente que surgen del cuello, la cabeza o el pecho y se producen espasmódicamente. A la vez, suele aparecer un enrojecimiento en forma de ondas y aumenta la frecuencia cardiaca.

Los sofocos se producen a causa de una desregulación del mecanismo de control térmico, al alterarse la producción de estrógenos por los ovarios. Las mujeres con sobrepeso, fumadoras o que lleven una vida más sedentaria tienen un mayor riesgo de desarrollar sofocos. Se estima que el 70% de las mujeres sufren sofocos a lo largo de varios años, hasta que van despareciendo paulatinamente.

Aunque los sofocos pueden a aparecer en cualquier momento del día, suelen ser más frecuentes durante la noche. A raíz de los sofocos nocturnos, puede producirse sudoración nocturna, que además de ser incómoda, puede dificultar el sueño. Pueden ocurrir 1 o más veces durante la noche. Durante este proceso, uno de los síntomas comunes puede ser la dificultad para dormir, aunque los sudores nocturnos no sean el problema. Esto puede hacer que muchas mujeres se sientan cansadas e irritables al día siguiente.

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Tratamientos de la menopausia

Partiendo de la base de que la menopausia no es una enfermedad, por lo tanto, no tienen ningún tratamiento, se trata de una de las etapas de la vida de la mujer en la que el organismo presenta cambios a causa de la alteración hormonal.

Muchos de esos cambios y los síntomas pueden afectar a la calidad de vida o derivar en otros problemas de salud. Por lo tanto, sí que existen algunas recomendaciones y productos que pueden ayudar a sentirse mejor y redimir esos síntomas.

A rangos generales, seguir una buena alimentación, realizar ejercicios físico diario y evitar el tabaco, serían unos grandes pasos iniciales para que las consecuencias de la menopausia sean las mínimas.

Durante esta etapa el cuidado de los huesos es importante, pues se debilitan a causa de la pérdida de estrógenos y pueden generar problemas más graves.

Muchas mujeres buscan ayuda para mejorar los sofocos, que pueden durar desde unos pocos segundos a una hora, y pueden presentarse una o varias veces a lo largo del día. Se puede llegar a sudar durante el sofoco, y luego sentir escalofríos y temblores. Incluso sentir ansiedad y palpitaciones durante el sofoco, por lo que resultan bastante incómodos.

¿Qué es Actifemme® RESD3 y cómo actúa frente a los sofocos?

Actifemme® RESD3 comprimidos bucodispersables, con efecto antioxidante, cardioprotector y neuroprotector que:
Contribuye a retrasar la aparición de trastornos asociados al envejecimiento: pérdida de memoria. trastornos musculoesqueléticos, cardiopatías, etc.

Activa la formación de colágeno y elastina.

Contribuye a aliviar los síntomas asociados a la menopausia, disminuyendo la frecuencia e intensidad de los sofocos.

Favorece el correcto funcionamiento del sistema óseo, inmunitario y muscular.

El tratamiento Actifemme® RESD3 es un complemento alimenticio diseñado para reducir la intensidad de los sofocos. Se suministra en formato de comprimido bucodispersable, lo que permite que su acción rápida y eficaz.

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La otra característica importante del Actifemme® RESD3 es que utiliza tecnología nanotablet que mejora la absorción, biodisponibilidad y estabilidad del producto. Esto se refiere a que sus partículas son muy pequeñas: un nanómetro es una mil millonésima parte de un metro. Particularmente, son un medio de transporte rápido de altas concentraciones de ingredientes activos a las membranas celulares.

Actifemme® RESD3 se compone de trans–resveratrol, vitamina D y vitamina E. Al ser una nanotecnología, la acción del resveratrol se incrementa mucho, lo que hace precisamente que su acción sea rápida.