Protección cardiovascular en la menopausia

Las patologías cardiovasculares son un enemigo silencioso que, aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida, se acentúa en la menopausia.
El riesgo de padecer una cardiopatía va aumentando en toda la población a medida que se va envejeciendo. Aunque a una edad más temprana el riesgo es mayor en los hombres, a partir del inicio de la menopausia, el riesgo aumenta en las mujeres, llegando a niveles casi iguales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma que estas enfermedades son la causa de defunción más frecuente entre las mujeres postmenopáusicas. No olvidemos que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad femenina en España y una de las más frecuentes en la mujer española tras la menopausia

Es importante aclarar que la menopausia no provoca enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, ciertos factores de riesgo aumentan con la menopausia.

Para cuidar el corazón, es aconsejable realizar ejercicio habitualmente, mantener una buena nutrición y suprimir hábitos poco saludables, como el tabaquismo, los que pueden fomentar una menopausia temprana, aumentar el riesgo de formación de coágulos, disminuir la flexibilidad de las arterias y reducir los niveles de colesterol HDL.

¿Por qué las mujeres son más propensas a tener problemas cardiovasculares a partir de la menopausia?

La respuesta corta a esta pregunta son los estrógenos. Estas hormonas que pueden dar molestias a lo largo de la edad fértil, también sirven para proteger la estructura ósea, la piel y la salud cardiovascular.

Los estrógenos participan en la protección del corazón y tienen un efecto beneficioso en la capa interna de las paredes arteriales, pues ayudan a mantener flexibles los vasos sanguíneos. Esto es por lo que, durante la menopausia, las mujeres sean más propensas a sufrir enfermedades cardiovasculares, pues es etapa durante la que se reduce la producción de esta hormona. problemas-cardiovasculares-y-menopausia

Te puede interesar  Hábitos que alivian o previenen las infecciones de orina o cistitis

Además, con el inicio de la menopausia también se alteran algunos de los factores que aumentan el riesgo cardiovascular como: aumento de la presión arterial, aumento de los niveles de LDL (colesterol “malo”) y la disminución de los de HDL (colesterol “bueno”).

Por lo tanto, si llevar unos buenos hábitos de vida es importante en cualquier momento de la vida, esto se intensifica a partir de la menopausia en las mujeres. Ayudando a prevenir complicaciones graves como ataques cardiacos, o accidentes cerebrovasculares.

Es aconsejable seguir un patrón alimentario con una presencia importante de frutas y verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasas, aves, pescado y frutos secos, además de limitar la ingesta de carnes rojas, así como la de alimentos y bebidas azucarados. Evita el consumo de bebidas alcohólicas y el exceso de café. Eliminar el tabaco de tu vida y realizar ejercicio físico moderado de forma regular.

También es aconsejable medirte la tensión arterial de forma regular, controlar el colesterol y realizarte chequeos médicos con frecuencia.

Además, en la mujer con menopausia prematura, es decir, que se produce antes de los 45 años, se ha relacionado con la aparición de eventos cardiovasculares precoces.

Otros problemas durante la menopausia

SOFOCOS
Los sofocos suelen ser los síntomas de la menopausia más comunes. Son olas de calor ascendentes o descendentes que surgen del cuello, la cabeza o el pecho y se producen espasmódicamente. Los sofocos de la menopausia se generan por la reducción de la producción de estrógeno, lo que provoca una falta de regulación del termostato corporal normal

TRASTORNOS DEL SUEÑO
Durante la transición a la menopausia puede presentarse dificultad para dormir, aunque los sudores nocturnos no sean el problema. Esto puede afectar o provocar que la mujer se sienta cansada o irritable al día siguiente.

Te puede interesar  Resveratrol, mejor en dosis bajas y tiempo prolongado

SEQUEDAD VAGINAL
El revestimiento de la vagina se compone de tejidos dependientes del estrógeno. A medida que disminuyen los niveles de estrógeno en sangre antes y durante la menopausia, lleva a un adelgazamiento del epitelio vaginal, resultando en atrofia vaginal (vaginitis atrófica) y síntomas de sequedad vaginal, picazón y dolor durante el acto sexual (dispareunia).

CAMBIOS EN EL ESTADO DE ÁNIMO
Durante el inicio de la menopausia, algunas mujeres presentan cambios en el estado de ánimo, como tristeza, dificultad para concentrarse, sensación de desinterés en las actividades normales, y dormir demasiado o tener problemas para quedarse dormidas.

REDUCCIÓN DE LA LIBIDO
Las fluctuación hormonal de la menopausia son las responsables de la reducción de la libido en la mujer. La propia sequedad vaginal puede originar que las relaciones sexuales sean dolorosas, que en paralelo, puede reducir la capacidad de la mujer de obtener placer con el sexual.

ALTERACIONES DE HUMOR
Los niveles fluctuantes de estrógeno pueden provocar gran variedad de estados de ánimo de la mujer en el periodo de la premenopausia así como causantes de dolores de cabeza.

AUMENTO DE PESO
La forma en que el cuerpo almacena grasa se altera con la bajada de los niveles de estrógeno. El consumo calórico basal del cuerpo aminora, lo que conlleva que sea más fácil aumentar de peso con menos calorías.

Actifemme® RESD3 en manopausia

Protección cardiovascular en la menopausia 1

Actifemme® RESD3 es un complemento alimenticio en forma de comprimidos bucodispersables, con efecto antioxidante y cardioprotector que ayuda a combatir el envejecimiento celular.

Contribuye a aliviar los síntomas asociados a la menopausia, disminuyendo la frecuencia e intensidad de los sofocos.

Con efecto antioxidante y cardioprotector que ayuda a combatir el envejecimiento celular.

Favorece el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, óseo y muscular.