Hasta ahora no se podían prevenir realmente las infecciones de orina a largo plazo

Prevenir infecciones de orina o cistitis se ha convertido para los médicos de atención primaria y urólogos en un gran reto ya que reciben cada vez más pacientes afectadas. Se estima que las consultas por infecciones de orina o cistitis representan el 1,2% en las mujeres y el 0,6% en hombres del total de consultas. La anatomía del aparato genitourinario femenino hace que la mujer sea mucho más propensa a padecer infecciones de orina o cistitis simplemente por la proximidad que existe entre la uretra, la vagina y el recto.

La uretra en la mujer es muy corta y está en contacto continuo con la microbiota vaginal y rectal, lo que produce que casi el 50% de las mujeres padezca o vaya a padecer una infección de orina a lo largo de su vida.

La prevalencia de las infecciones de orina o cistitis es unas 30 superior en mujeres que en hombres, llegando a afectar a casi el 30% de las mujeres de entre 20 y 40 años. Tanto la actividad sexual, los niveles hormonales (menopausia), la edad avanzada y desequilibrios en la microbiota vaginal e intestinal influyen en la aparición de infecciones de orina o cistitis recurrentes.  Las mujeres que ya han padecido una infección de orina tienen un 20% más de posibilidades de volver a padecer un caso de reinfección y hasta un 30% más de probabilidades en de un tercer caso.

Casi el 80% de las infecciones de orina son producidas por Escherichia Coli (E. Coli), por lo que su tratamiento específico serán antibióticos específicos del aparato urinario. El uso excesivo, sin control y durante tiempos prolongados de los antibióticos, provocan la aparición de resistencias bacterianas y de efectos secundarios: molestias estomacales, molestias intestinales y daño a la microbiota vaginal e intestinal.

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Para prevenir infecciones de orina o cistitis se pueden seguir una serie de recomendaciones generales: vaciar la vejiga completamente cada vez que se orine, limpiar la zona desde delante hacía atrás (esto es fundamental para no arrastrar bacterias tanto vaginales como intestinales), mantener la zona genital lo más seca posible y con una buena higiene íntima, así como beber gran cantidad de agua (importante para la dilución y buen arrastre de las bacterias que se encuentren dentro tracto urinario)

El mecanismo de reinfección en las infecciones de orina o cistitis es el siguiente: las bacterias altamente patógenas migran del ano sin entrar en la vagina, que al estar protegida por su propia microbiota vaginal impide la entrada de estas bacterias, hasta que llegan a la uretra que es estéril ascendiendo por ella y colonizando la vejiga, produciendo la cistitis o infección de orina.

Este ciclo de reinfección usando antibióticos para eliminar las bacterias de la vejiga y uretra se repetirá hasta que se detenga la migración de bacterias desde el intestino.

Urocran® y Urocran® Forte son los únicos complementos alimenticios que poseen D-manosa (polisacárido no digerible con gran afinidad por la E.Coli, aglutinando las bacterias e impidiendo que produzcan infección), probióticos específicos + fibra prebiótica (produciendo una sustitución y repoblación rápida y eficaz de la microbiota intestinal patógena) y extracto de arándano rojo (impidiendo que la E.Coli se una a las paredes de la uretra y vejiga)

Urocran® y Urocran® Forte son capaces de estabilizar rápidamente la microbiota intestinal, desplazando a las bacterias patógenas, reales causantes de las reinfecciones urinarias.

El uso de antibióticos para tratar infecciones de orina, seguidos de la toma de productos que contengan sólo arándano rojo, no impedirán la reinfección a largo plazo, ya que las bacterias patógenas continúan en el intestino.

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Para prevenir infecciones de orina a largo plazo es recomendable el uso de una combinación de D-manosa, probióticos específicos + fibra prebiótica (Urocran® y Urocran® Forte) y extracto de arándano rojo americano.